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Renovación y cambio en la escena política de Paraguay

El retroceso de la representación política de los partidos tradicionales de Paraguay, en las ciudades más importantes del país, habla de una eventual transformación del mapa partidario en que se abre un horizonte de renovación generacional asociado a prácticas políticas que mejoren la calidad democrática.

 

El 2020 será un año electoral en Paraguay. El Tribunal Superior de Justicia Electoral ha fijado el 8 de noviembre como fecha para las elecciones municipales en los 256 distritos de los 17 departamentos en los que se organiza el territorio paraguayo, mientras que las internas de los partidos políticos se realizarán a mediados de ese año.

Históricamente ha habido dos grandes partidos políticos: la Asociación Nacional Republicana, más conocida como el Partido Colorado y el Partido Liberal Radical Auténtico. Ambos de mucha tradición. También con el pasar de los años fueron apareciendo otros actores políticos que ganaron fuerza, en la actualidad, entre ellos se encuentran el Partido Patria Querida y la Concertación Frente Guasu. Así también el tradicional bipartidismo fue perdiendo fuerza y mucho se debe a las nuevas generaciones.

Entre nuevas agrupaciones políticas y alianzas coyunturales en elecciones pasadas, el escenario se ha ido modificando, logrando así algo que anteriormente sonaba impensable: hoy, en las tres ciudades más importantes del país (Asunción, Ciudad del Este y Encarnación) las intendencias están encabezadas por representantes que no pertenecen a ninguno de los dos partidos tradicionales. Los tres pertenecen a concertaciones, movimientos y alianzas. Esto instaló un mensaje contundente en la ciudadanía, la renovación y el cambio se volvieron una realidad.

De los casos recientes, el más emblemático es el de Ciudad del Este. Una ciudad ubicada en la frontera con Foz de Iguazú, Brasil. Se realizaron unas elecciones a destiempo debido a la intervención de la municipalidad y posterior renuncia de la intendente. Luego de 62 años de hegemonía colorada en el poder, Miguel Prieto, un joven de 30 años, derrotó al oficialismo con una enorme movilización ciudadana bajo el lema #YoCreo. Lo más fuerte de esta victoria fue el mensaje de esperanza y motivación a la juventud paraguaya.

Otro ejemplo esperanzador fue la realización de las Elecciones Juveniles en el Partido Colorado el pasado 1 de diciembre, luego de 17 años de haber sido suspendidas. A pesar de haber tenido muchos conflictos y denuncias por parte de varios movimientos, el hecho de haberlas realizado nuevamente ya es un gran paso para motivar la participación de jóvenes en política y despertó mucho interés.

En Paraguay, la edad mínima para ser Concejal es de 23 años y para ser intendente es de 25 años. Es por eso que en épocas previas a los comicios, la participación de los jóvenes como electores y como candidatos es un tema recurrente. En base a los ejemplos citados más arriba podemos decir que el clima político y electoral ha sufrido ciertas transformaciones para bien. Pero ¿Reflejarán algún cambio en la juventud las elecciones de 2020? Es lo que muchos nos preguntamos.

Ser joven no necesariamente asegura romper la continuidad de la corrupción o las malas prácticas políticas pero en un país tan joven como Paraguay, mayor representación juvenil podría ayudar a renovar la política en todas sus formas. ¿Por qué? Por los indicadores demográficos de la sociedad en la actualidad. La representación debería reflejar a la ciudadanía.

La estructura por edad de la población muestra que el 29,6% de la población es menor de 15 años, el 64,1% tienen entre 15 a 64 años y cerca del 6,4% tiene 65 y más años de edad. En el 2018, la mitad de la población tiene 26 años o menos.[1]

 En Julio 2019 se lanzaba el programa de las Naciones Unidas “165 MILLONES DE RAZONES” en el marco del trabajo que impulsa el cumplimiento de los ODS debido a que en Paraguay somos más de 2 millones de adolescentes y jóvenes. “2 millones de razones que probablemente sea lo más relevante para avanzar hacia una sociedad más equitativa”[2]. Resaltando la importancia de es este grupo poblacional y reflejando las cifras del bono demográfico que continua atravesando nuestro país.

En la actualidad, la juventud paraguaya también tiene una gran incidencia en la economía y el desarrollo. Los jóvenes representan la fuerza laboral. El porcentaje de población que esta en edad de trabajar es mucho mayor al porcentaje de la población dependiente.

Por esta composición de la población paraguaya, desde el Partido Patria Querida consideramos que el involucramiento y la participación activa de los jóvenes es fundamental. El interés de los jóvenes en política es siempre un tema de discusión pero, recientemente hacía algunas reflexiones para Diálogo Político[3] y considero importante ampliarlas en este artículo.

Basadas en dos investigaciones recientes, en primer lugar una investigación realizada en septiembre por Nauta[4] acerca de participación de jóvenes en política partidaria. El resultado: 5 de cada 10 jóvenes paraguayos no está afiliado a ningún partido político. Es muy probable que de esos  afiliados cerca del 100 %  sean parte del Partido Colorado o Liberal, los 2 partidos tradicionales, motivados por practicas de la vieja política: cargos en la función publica, beneficios irregulares, privilegios, prebendas o mera herencia. La publicación menciona que “a los jóvenes en general no les resultan lo suficientemente atractivos como para formar parte” y es una realidad.

Por otro lado, estadísticas publicadas en el Latinobarómetro en sus resultados 2018 acerca de la confianza de los ciudadanos hacia los partidos políticos publica que más del 80% tiene poca o ninguna confianza hacia los mismos[5].

Ambas investigaciones hablan justamente de lo lejos que se encuentran los jóvenes y la ciudadanía en general de los partidos políticos y de la política en sí misma. Es ahí donde entran en juego los Partidos Políticos que deben construir un camino distinto a fin de modificar las estadísticas. Las juventudes de los partidos deben ser la puerta de entrada a participar y a partir de ahí construir una nueva cultura política. Los jóvenes de hoy tenemos una aproximación diferente a la política y el concepto de la política prebendaria y clientelar que se instaló en las últimas décadas genera un enorme rechazo y es lo que debemos revertir. El lado positivo es que si uno rompe prejuicios en los jóvenes, la política nos parece sumamente atractiva porque significa generar impacto social a una escala mucho mayor que otros proyectos y es lo que buscamos. Como partidos políticos es lo que tenemos que hacer; lograr que la política sea percibida como uno de los caminos posibles para cambiar realidades. Revalorizar la política, revalorizar la democracia y revalorizar los partidos políticos.

Desde el Equipo Joven de Patria Querida trabajamos fuertemente en promocionar y garantizar la participación de los jóvenes en política y a través de eso al involucramiento en este proceso de transformar este país. Estamos construyendo una red de líderes, vinculando a todos los que buscan hacer política de una manera diferente. No es fácil despertar las ganas de estar en política, pero es posible. Hoy nos enfocamos principalmente en la formación de jóvenes a nivel nacional e internacional, generamos espacios de debate para confrontar ideas y construir mayor criterio, promovemos actividades de acción social y por sobretodo estamos orientados a impulsar y apoyar la participación de jóvenes en las elecciones municipales 2020 como electores y como candidatos.

En las elecciones municipales pasadas, de cerca de 7 millones de habitantes que tiene el Paraguay estaban inscritos para votar solo 3.947.574 y a su vez, de ese número solo voto el 56% de los habilitados. Estos números deberían mejorar y la juventud puede jugar un rol muy importante en ese cambio. Por un lado, como electores, pero, por otro, también como candidatos. Las candidaturas de jóvenes inspiran, impulsan, motivan y pueden generar transformaciones en la sociedad.

Desde el Equipo Joven del Partido Patria Querida estamos convencidos de que un aumento de la participación de jóvenes en política puede traer cambios al Paraguay. Con una renovación en los representantes podríamos alejarnos aún mas de las viejas prácticas políticas y buscar nuevos caminos que impulsen a este país al desarrollo, reduciendo la desigualdad y la pobreza, con nuevas personas que impulsen políticas públicas que beneficien a la ciudadanía.

[1] Proyecciones de población nacional, áreas urbana y rural, por sexo y edad, 2018

DGEEC – Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos

[2] https://paraguay.unfpa.org/es/news/en-paraguay-somos-2-millones-de-razones

[3] dialogopolitico.org – Plataforma de la Fundación Konrad Adenauer

[4] Nauta. Investigación de Mercado. http://www.nauta.com.py/

[5] http://www.latinobarometro.org/latOnline.jsp

 

Paulina Serrano. Licenciada en Turismo y Hotelería por la Universidad Columbia del Paraguay y Master en Consultoría Política y Asesoramiento de Imagen por la Universidad Camilo Jose Cela de Madrid. Es asesora de la bancada de senadores de Patria Querida. Actual Presidenta Nacional del Equipo Joven. Fue candidata a diputada en 2018. Es coordinadora de Acción Social de la Red Humanista por Latinoamérica en el Capítulo Paraguay.

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