Skip links

Mejora de la Integridad Electoral en Argentina

El futuro electoral argentino en la mira: dirigencia política y sociedad civil en la necesidad de un diálogo renovado sobre una agenda que haga foco en la integridad electoral. Topología de las distorsiones que provoca un sistema democrático inequitativo con fallas estructurales.

Eduardo Repilloza Fernández

 

En octubre de 2021, Transparencia Electoral presentó la segunda edición del Mapa de Integridad Electoral, un estudio que tiene por objeto diagnosticar la calidad de las elecciones y la democracia a nivel subnacional, y formular recomendaciones sobre la base de datos para mejorar la calidad de las elecciones y fortalecer la democracia. En este se evalúan los niveles de integridad electoral por provincia basándose en indicadores agrupados en 3 dimensiones: respuesta institucional, igualdad en el acceso a derechos políticos y competitividad democrática. Por último, el Mapa de Integridad hace uso de 3 categorías para clasificar a las provincias con integridad electoral baja, moderada y alta.

Como novedad para esta edición, la metodología incluyó la evaluación de la participación de la mujer en poderes legislativos provinciales y la legislación de paridad de género, dado que consideramos estos indicadores como indispensables para evaluar y mejorar la calidad democrática a nivel subnacional. Es preciso que, al evaluar la integridad electoral, también deberíamos empezar a incluir en la discusión la estructura legal y política que ofrece incentivos para la participación efectiva de las mujeres en la política. Por eso, en el marco de este proyecto, el Observatorio de Mujeres y Política de Transparencia Electoral llevó a cabo también Seminarios de Formación para Mujeres Referentes y Candidatas con la participación de mujeres líderes de toda la Argentina, pero sobre todo de aquellos distritos identificados por esta investigación como de baja integridad electoral.

¿Por qué un Mapa de Integridad Electoral Argentina?

Según Latinobarómetro, la satisfacción de los ciudadanos con la democracia en Argentina ha caído sustancialmente entre 2011 y 2018. En este último año medido, menos del 30% de los encuestados declararon estar “muy satisfechos” o “más bien satisfechos” con el funcionamiento de la democracia, lo cual es preocupante, considerando que en 2016 la proporción de encuestados que agrupa esas dos opciones fue de poco menos del 60%. De allí la importancia de diagnosticar la calidad de la democracia constantemente para identificar oportunidades de mejora allí donde las haya.

La competitividad de las elecciones en Argentina varía por provincia, aun cuando son procesos electorales federales, dado que en cada provincia hay condiciones diferentes determinadas por la realidad política imperante. Algunas de las provincias que cuentan con las peores condiciones son reconocidas por expertos como “regímenes híbridos”, es decir, sistemas en los que existen obstáculos para que la oposición pueda llegar a desafiar seriamente al oficialismo provincial. 

Como primera conclusión, el Mapa de Integridad encontró que de 2017 a 2021 la proporción de electores empadronados que reside en distritos de integridad moderada aumentó de 45,2% a 65,2%, reduciendo así de 38,2% a 19,3% el porcentaje de electores que reside en distritos de alta integridad y en mucha menor medida el que reside en distritos de baja integridad, que apenas se redujo de 16,7% a 15,5%.

Aunque la mayoría de las provincias conservó los niveles de integridad de 2017, se dieron cambios en las condiciones de 7 distritos. 2 provincias mejoraron sus condiciones: Corrientes pasó de integridad baja a moderada, y Neuquén, pasó de baja a alta integridad electoral; 6 provincias se mantienen en “alta integridad”: Mendoza, Chubut, Rio Negro, Capital Federal, Chaco y Tierra del Fuego; 5 provincias marcaron un retroceso: Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos pasaron de alta integridad a moderada, y Catamarca y San Juan, fueron degradadas de provincias con integridad moderada a baja; 7 provincias siguen contando con muy pobres condiciones electorales, y estas son: La Rioja, Santiago del Estero, Formosa, Santa Cruz, Misiones, San Luis y Tucumán.

El estudio nota una falta importante en materia de acceso a la información. No hay datos sistematizados, disponibles y abiertos sobre denuncias realizadas por proceso electoral, categoría, denunciante o distrito o sobre la ausencia de autoridades por mesa, sección o distrito. Según la ONG, esta información es vital para las organizaciones políticas y de la sociedad civil que fiscalizan los procesos electorales, y debe hacerse disponible.

Nuestro estudio incluye también un monitoreo de medios de comunicación en el que se identifican las denuncias reportadas por proceso electoral, en este caso de las elecciones de 2015 y 2019. Encontramos que las denuncias sobre el proceso electoral rara vez son formalizadas, y que los contendientes y ciudadanos suelen recurrir a los medios de comunicación en lugar de los canales formales como las fiscalías electorales. El monitoreo independiente determinó que las denuncias más comunes responden a la naturaleza del instrumento de votación. En conjunto, el robo de boletas y las boletas apócrifas fueron las irregularidades más reportadas, 15,6% en 2019 y 17,34% en 2015.

Si comparamos los resultados del estudio con los resultados de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 12 de septiembre de 2021, encontramos que los oficialismos provinciales en 4 de los 9 distritos de baja integridad ganaron las PASO 2021 con grandes diferencias a favor: Formosa (19,26%), Catamarca (20,06%), La Rioja (29,19%) y Santiago del Estero (39,96%). Esto, en conjunto con la evaluación de otros indicadores, habla de una muy baja competitividad electoral.

 

Uso de recursos públicos: asunto pendiente

Además del Mapa de Integridad, como parte de nuestro trabajo de acompañamiento de las elecciones legislativas Argentina 2021, Transparencia Electoral llevó adelante un monitoreo independiente de la cobertura del noticiero de la Televisión Pública Argentina (Canal 7) a cada una de las coaliciones que compitieron a nivel nacional en las elecciones del 14 de noviembre. La edición nocturna del noticiero (20:00 – 21:00 horas) se midió en segundos de lunes a viernes, entre el 11 de octubre y el 5 de noviembre, e incluyó una valoración (positiva, negativa y neutra) de la cobertura de cada coalición o alianza.

Este monitoreo determinó que en las 3 semanas comprendidas entre el 18 de octubre y el 5 de noviembre de 2021, el noticiero nocturno de la TV Pública dio cobertura en un 98% a las dos primeras fuerzas, y solo unos minutos fueron dedicados a otras alianzas. 7 de cada 10 minutos de la cobertura de la campaña electoral en el período tomado en cuenta fueron dedicados al oficialista Frente de Todos, el resto fue dedicado a la opositora Juntos por el Cambio y las otras fuerzas políticas son virtualmente invisibilizadas, lo cual es un desbalance importante en el uso de recursos públicos.

Además, Transparencia Electoral hizo seguimiento de las denuncias presentadas ante la Justicia por mal uso de recursos públicos en las provincias de Salta, La Pampa, Formosa, Santa Cruz, San Luis, Buenos Aires y Santiago del Estero. Aun cuando la Justicia federal logró frenar al menos 3 instancias de clientelismo, dos a nivel federal que involucraban un bono de 5.000 pesos para jóvenes y otro de 15.000 para artistas, y uno a nivel provincial en San Luis, prohibiéndole al gobierno provincial anunciar bonos y planes sociales por lo que resta de campaña electoral; es indispensable tratar este problema crónico de la democracia argentina para garantizar condiciones electorales más equitativas y transparentes para todas las fuerzas políticas en todos los distritos del país.

Es tema en la agenda pública hoy en día la posible adopción de la Boleta Única de Papel para los próximos procesos electorales, pero ¿es este el único tema que aqueja a las elecciones argentinas? Habría que articular un diálogo con toda la sociedad civil que estudia y trabaja temas electorales, así como con todos los sectores políticos e institucionales, para hacer un diagnóstico fiel del sistema y recetar el tratamiento más efectivo posible.

Leave a comment