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El gobierno cubano prepara su evento de arte más importante, mientras exilia y apresa a los artistas

El Bienal de La Habana es organizado desde 1984 por el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, la celebración del Bienal se presenta así como un espacio de confrontación y reflexión en el escenario artístico internacional, cuyo propósito es contribuir a la investigación, difusión y reconocimiento de las artes plásticas de América Latina y el Caribe.

Pese a la profunda crisis económica y sanitaria que vive Cuba, sumado a los cientos de artistas obligados a exiliarse en el extranjero y a los que fueron arrestados por el Gobierno en las manifestaciones del 11 de Julio. A través de la plataforma CubaDebate[1] La presidenta del Consejo Nacional de Artes Plásticas, Norma Rodríguez Derivet, anunció que el 12 de noviembre dará inicio la edición XIV de la Bienal de La Habana. Para dicho evento se “invitan a artistas y curadores de todo el país a presentar proyectos (exposiciones, talleres, acciones, etc.) que puedan integrarse de manera coherente”, Rodriguez Derivet también mencionó que se prestará atención a “proyectos que exploren otras formas de interacción, proponiendo espacios de convivencia, socialización y consumo artístico, así como la capacidad del arte como espacio de sanación, de construcción de nuevos paradigmas que nos hagan recobrar la posibilidad de un futuro más prometedor e inclusivo”.

Diversos artistas cubanos como Tania Bruguera, Hamblet Lavastida, Sandra Ceballos Obaya, Coco Fusco, Henry Eric Hernández, Marcos Castillo, y muchos otros comenzaron en redes sociales una campaña en contra del evento, con el hashtag “No a la Bienal de La Habana”, también instan a otros artistas y ciudadanos a no participar y tampoco asistir al evento.

Las razones de esta acción fueron explicadas por medio de la página web de la revista ArtistaShock[2], donde los mismos artistas enumeran las razones por las cuales los se niegan a participar en el evento de arte más importante del país:

  • Por las injusticias que está cometiendo el gobierno cubano contra los artistas y ciudadanos cubanos, que buscan ejercer sus derechos constitucionales.
  • Porque artistas cubanos han estado, y otros aún permanecen, en prisión; porque docenas de profesionales del arte están bajo reclusión domiciliaria; porque más de mil de nuestros conciudadanos fueron arrestados durante las protestas masivas que tuvieron lugar el 11 de julio. De los detenidos en las protestas, más de quinientos cubanos siguen en la cárcel, algunos menores de edad.
  • Porque hemos agotado otros medios para continuar nuestros esfuerzos para liberar a nuestros compañeros.”

Desde la perspectiva del Gobierno este “boicot” está organizada por “contrarrevolucionarios”, esto se vio reflejado en un comunicado emitido por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)[3], grupo afín al régimen, en donde se pronuncian a favor del Gobierno y respaldan la convocatoria a la XIV Bienal, sostienen que es una “burda e insidiosa manipulación política” el accionar de los artistas que han iniciado la campaña en contra de la Bienal. Así mismo mencionan que “Ninguna falsedad, ninguna tergiversación, ninguna trama urdida por quienes pretenden aislar a la nación, menoscabar nuestra soberanía y destruir la legitimidad del consenso social alcanzado para contar con una patria libre, nos hará torcer el rumbo”.

Sin lugar a dudas, es incongruente con este mensaje, la realidad en la que el mismo régimen cubano, de forma autoritaria, constantemente censura, margina, exilia y arresta a los artistas que intentan expresarse. Ahora serán convocados a participar del evento de arte más importante de la isla.

A simple vista se puede dilucidar que esto no es más que una estrategia del Gobierno para intentar mejorar su imagen no solo a nivel nacional sino también en la comunidad internacional, ya que esperan que al permitir que se realice este evento y convocar a todos los artistas nacionales y extranjeros se borren las faltas y atropellos cometidos contra la comunidad artística.

Pero esto no es más que una puesta en escena ficticia, ya que, mientras tanto cientos de artistas continúan presos desde julio a la espera de un juicio, otros viven con arresto domiciliario y algunos son obligados a exiliarse, como en el caso de Hamblet Lavastida quien luego de pasar tres meses preso fue obligado por el Gobierno a irse a Polonia.

Además, continúan vigentes leyes cuyo objetivo es censurar al pueblo cubano, como lo es el Decreto Ley 370 el cual establece que esta prohibido “difundir, a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas”, o el Decreto Ley 349 que obliga a todos los artistas, específicamente, a todos aquellos que participan en cualquier producción artística, a registrarse oficialmente y ser “evaluados” como artista por las autoridades estatales.

En este escenario de plena censura cabe preguntarse, entonces, con artistas censurados, presos y exiliados ¿a quiénes convoca el Gobierno cubano para este evento? La respuesta es sencilla: solo a quienes sean amigos del régimen, artistas que pueden expresar su arte siempre y cuando este no vaya en contra de la ideología del Gobierno y fomenten la ficción de que en Cuba la libertad de expresión está presente y todas la opiniones son respetadas.

 

Referencias

[1] http://www.cubadebate.cu/especiales/2021/10/03/xiv-bienal-de-la-habana-futuro-y-contemporaneidad-en-una-mirada-desde-el-arte-video/

[2] https://artishockrevista.com/2021/10/14/carta-no-a-la-bienal-de-la-habana/

[3] http://www.cubadebate.cu/noticias/2021/10/22/pronunciamiento-de-uneac-sobre-la-bienal-de-la-habana-ninguna-trama-urdida-por-quienes-pretenden-aislar-a-la-nacion-nos-hara-torcer-el-rumbo/

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