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  • 01/06/2025

Cuba: se vota pero no se elige – Un diagnóstico profundo sobre la farsa electoral en la Isla

Desde la plataforma de DemoAmlat, nos complace presentar una obra fundamental para comprender la realidad política contemporánea del Caribe: el libro «Cuba: se vota pero no se elige. Diagnóstico constitucional y legal». Publicado en el marco del proceso electoral 2022-2023, este informe técnico y analítico realizado por Transparencia Electoraldesmonta meticulosamente la narrativa oficialista que describe al sistema cubano como «la democracia más democrática del mundo».

A lo largo de sus páginas, el diagnóstico revela cómo el andamiaje jurídico de Cuba no está diseñado para arbitrar la competencia política, sino para garantizar la perpetuidad de un régimen que ejerce el poder de carácter monopólico y autocrático desde 1959. El libro sostiene que, si bien en Cuba se realizan votaciones, la ciudadanía ha sido reducida a la nada, participando en procesos donde la soberanía ha sido absorbida por el Estado en cada etapa.

El Muro Constitucional: Socialismo o Muerte

El análisis comienza con la propia Constitución de la República de Cuba. El texto señala una contradicción insalvable: mientras el artículo 3 afirma que la soberanía reside en el pueblo, el artículo 1 impone el sistema socialista como el único posible. Esto genera una «soberanía condicionada», donde cualquier expresión que contravenga la ideología oficial es considerada un atentado a la «legalidad socialista».

El diagnóstico enfatiza que el artículo 4 constitucional es, esencialmente, un «manual de autócratas»: establece que el sistema socialista es irrevocable y autoriza el uso de la violencia, incluyendo la lucha armada, contra quienes intenten derribar el orden político establecido. Bajo este marco, disentir no es un derecho, sino un crimen de «traición a la patria».

El Partido Comunista: El Estado Soy Yo

Uno de los puntos más críticos del libro es el análisis del Partido Comunista de Cuba (PCC). Conforme al artículo 5, el PCC es la «fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado». El autor aclara que el PCC no es un partido político que compite en igualdad de condiciones; es, en esencia, el gobierno mismo. El sistema es monopartidista por diseño, lo que anula cualquier posibilidad de pluralismo político.

La Ley Electoral: Maquillaje Democrático

El libro analiza la Ley No. 127 (Ley Electoral), la cual aparenta ser un instrumento completo que incluye voto secreto, registro electoral y autoridades encargadas del proceso. Sin embargo, esta normativa incorpora cláusulas que anulan los principios democráticos. Por ejemplo, prohíbe explícitamente cualquier tipo de propaganda electoral individual, eliminando la posibilidad de campañas de contraste.

Además, el sistema de «residencia efectiva» se utiliza como una herramienta política. Se exige presencia física en el país (dos años para votar, cinco para ser elegido), lo que penaliza el exilio y despoja de derechos políticos a los cubanos que viven en el extranjero y no cumplen misiones oficiales. El único destino para la disidencia, concluye el informe, es el destierro.

Los Filtros: Comisiones de Candidaturas y Organizaciones de Masas

El corazón del libro detalla los complejos «filtros» que impiden que un ciudadano independiente llegue a cargos de poder. El sistema se apoya en las Comisiones de Candidaturas, integradas por las denominadas «organizaciones de masas»(como la Central de Trabajadores de Cuba o los Comités de Defensa de la Revolución).

Estas organizaciones, subordinadas al PCC y financiadas por el Estado, actúan como brazos ejecutores del régimen. El proceso de nominación funciona como un círculo de conflicto de interés: las organizaciones de masas proponen candidatos y luego ellas mismas integran las comisiones que validan esas propuestas.

Incluso en las elecciones municipales —la única instancia donde teóricamente cualquier persona puede ser nominada—, el sistema ejerce un control preventivo. Las asambleas de nominación se realizan «a mano alzada», permitiendo que la Seguridad del Estado y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) identifiquen y bloqueen a opositores. Los CDR funcionan como un órgano de inteligencia perfecto, vigilando la vida pública y privada de los vecinos para delatar a quienes discrepan del sistema.

Opacidad en el Registro y el Escrutinio

El diagnóstico también alerta sobre la falta de integridad en el Registro Electoral. La ley permite una flexibilidad extrema, posibilitando que las personas soliciten votar en lugares distintos a su residencia hasta quince días antes de la elección. Esto facilita el «voto golondrino» y permite al Consejo Electoral Nacional (CEN) mover electores de forma estratégica.

Más grave aún es que se permite votar a personas sin carné de identidad bajo criterios ambiguos, lo que, sumado a la ausencia de observadores internacionales independientes, genera serias dudas sobre la veracidad de los resultados. El CEN, responsable de velar por la transparencia, está subordinado a la Asamblea Nacional, lo que lo convierte en juez y parte.

Conclusiones y Recomendaciones

El libro concluye que Cuba vive bajo una «dictadura constitucional», donde el poder se concentra de manera autoritaria y no existe separación de poderes. El sistema electoral es una «gran simulación» que utiliza un lenguaje democrático para ocultar un control absoluto.

Transparencia Electoral, a través de este diagnóstico, hace un llamado urgente a una reforma política integral que incluya:

  1. La creación de un órgano electoral auténticamente autónomo.
  2. La legalización de diversos partidos políticos y la competencia libre.
  3. La eliminación de la criminalización del pensamiento disidente.
  4. Un registro electoral transparente y auditable.

Este libro es una lectura obligatoria para diplomáticos, académicos y defensores de los derechos humanos interesados en la democratización de América Latina. Como bien señala la obra, el aumento de la abstención en los últimos procesos electorales en Cuba —que ha pasado de niveles históricos del 97% a un 69% según cifras oficiales— es el grito de una sociedad que ya no cree en el modelo y exige un cambio hacia la pluralidad.

Desde DemoAmlat, invitamos a toda nuestra comunidad a descargar y estudiar este valioso diagnóstico para seguir visibilizando las barreras que impiden la libertad política en la Isla. Porque en Cuba se vota, pero ha llegado el momento de que el pueblo realmente elija.

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